Nuestra tierra es el planeta azul, pero a pesar de que el 75% de la superficie está ocupada por agua, sólo el 3% es dulce. De esta última, el 80% se encuentra almacenada bajo la superficie terrestre, y tan sólo el 0,3% es agua óptima para el consumo humano.
Además el agua tal como se encuentra en la naturaleza, para ser utilizada sin riesgo para el consumo humano requiere ser tratada, para eliminar las partículas y organismos que pueden ser dañinos para la salud. Y finalmente debe ser distribuida a través de tuberías hasta tu casa, para que puedas consumirla sin ningún problema ni riesgo alguno. La creciente necesidad de lograr el equilibrio hidrológico que asegure el abasto suficiente de agua a la población se logrará armonizando la disponibilidad natural con las extracciones del recurso mediante el uso eficiente del agua.
Las fuentes, los manantiales, las cuencas o cañadas están en acelerada vía de extinción, hay cambios de clima y de suelo, inundaciones, sequías y desertización. Pero es la acción humana la más drástica: ejerce una deforestación delirante, ignora los conocimientos tradicionales sobre todo de las comunidades indígenas locales, retira el agua de los ríos de diferentes maneras, entre otras con obras de ingeniería, represas y desvíos.
La tercera parte de los países en regiones con gran demanda de agua podrían enfrentar escasez severa de agua en éste siglo, y para el 2025, dos tercios de la población mundial probablemente vivan en países con escasez moderada o severa.
La distribución de los recursos de agua dulce es muy desigual. Las zonas áridas y semiáridas del mundo constituyen el 40 por ciento de la masa terrestre, y estas disponen solamente del 2 por ciento de la precipitación mundial.
Los sistemas de ahorro de agua, son, en definitiva, muy importantes en el cuidado del uso del vital líquido en cualquier región del mundo. Debemos por tanto, tener conciencia en el uso del agua, porque es un recurso no renovable, y en ciertas regiones del mundo tienen el problema de la escasez de agua, que empieza a tener serios problemas sociales, y pudiera ser una posible causa de una guerra entre países, por el vital líquido.